Joaquín Llorens Santa

Joaquín Llorens Santa es un escultor de formación autodidacta. Su afán por expresar sentimientos le llevo desde temprana edad (14 años) a iniciar búsquedas en el mundo expresivo, particularmente en la escultura. Durante dos años estuvo buscando como ir formándose en esta modalidad artística, siguiendo la obra de Julio González, Picasso (escultor), Chillida, entre otros. 

Su profundo conocimiento y contacto con el hierro le fue abriendo el camino a su futura obra. Las primeras esculturas las realizo a los 16 años, pero nunca vieron la luz, pues las reservaba para él, las consideraba como un íntimo diario en hierro de la vida y el entorno que le rodeaba. Movido por su afán de superación le lleva a investigar distintos movimientos artísticos qué van desde la escultura clásica, al realismo, surrealismo, entre otros. 

Con el paso del tiempo ha ido evolucionando hasta encontrar su propio lenguaje artístico–escultórico, representado en la actualidad por la abstracción geométrica y el minimalismo, donde trabaja los espacios. No hay que olvidar que ciertas obras desprenden movimiento musical, la constante evolución le lleva a una total libertad, otorgándoles colora ciertas obras donde predominan el rojo y azul cobalto. Joaquín sigue adentrándose en nuevas formas geométricas y siempre basadas en el sentimiento y el momento en el que vive.


Statement: Serie Mare Nostrum 

Esta serie de Mare Nostrum “Mar Mediterraneo”, en muchas de mis escapadas en solitario al mar, me sirve de inspiración, donde viendo las olas veo reflejada la vida del hombre. Para mi, el hacer una escultura, es hacer un diario reflejado en el hierro, donde trabajan los cinco sentidos. Donde la soledad que busco en el mar, el silencio, todo en su conjunto es una armonía de inspiración. La escultura para mí es la expresión de mí mismo.

 

SEGÚN MINO IORIO,CRITICO DE ARTE

Joaquín LLorens reconoce en el metal de sus esculturas – a menudo de hierro – el material más adecuado para expresar el estremecimiento que atraviesa su interioridad y ser portador de sueños en la conciencia de que sólo quien sueña está vivo. En el minimalismo encuentra su principal forma expresiva y reconoce en la historización de las artes la cresta objetiva más adecuada para establecer el espesor cultural de la fabricación artística.

De autodidacta aprovecha innumerables corrientes artísticas locales e internacionales pero las sintetiza con vigor y elegancia plástica como ocurre en los versos que le dedica el poeta villenense, Fernando Sánchez García, quien en su colección titulada «Del negro al verde nacido» expone todo su universo y «verso cromático», que va precisamente del negro al verde nativo.

 Las esculturas de Joaquín, como estos versos, sin remordimiento, ni retórica, se convierten en el mensaje puesto en la botella de un náufrago que se lanza en busca de alguien que lo lea y lo guarde.