FERNANDO SÁNCHEZ GARCÍA

Con mis silencios y el transcurrir de los años voy acumulando un sinfín de dudas y preguntas, aquí algunas dejo.

Para empezar diría que no sé cómo definir los contenidos de Luz y Sombra que en la Vida y Universo encontramos.

Sabedor soy de mis ignorancias, pero cuando veo, leo y oigo una obra de arte percibo en mi cuerpo y alma hermanarse Luz y Sombra, de ese congeniar brota la sinceridad, su belleza es grata emoción, compañía, desasosiego, enriquecedoras sensaciones.

Pintura o dibujo, una canción o sinfonía, un poema..., todas estas manifestaciones llevan dosis de Luz y Sombra, le dan sentido a la efímera existencia del Ser Humano que camina por sendas funerarias. Es difícil que un Artista con la maestría de sus manos y pensamiento, pueda atraparlas, plasmar sus purezas, enigmas o resplandores, pero eso no significa una derrota, todo lo contrario, ha de servirle de impulso para que de nuevo lo intente, solo de esta forma el Arte sobrevivirá al tiempo y tal vez al olvido.

En la naturaleza de una obra artística, sus constantes son inalterables, solo nuestros pobres ojos y mente han de estar preparados con esa sensible espiritualidad plena de emoción para apreciar las sutiles vivezas de Luz y Sombra que nos acompañan en la Vida, por lo menos en la mía es así.- Estas irrevocables herencias tenemos que recogerlas y asimilarlas, pues seguirán dándonos creativa Luz, relajante Sombra en fresca existencia.

En una ocasión vislumbré preciosa Luz, ligera sonoridad en salvaje crepúsculo, después lírica y reluciente Sombra en un atardecer, todo era perfume para vivir, música a los sueños del arte, a sus humanas expresiones, con grata impaciencia vi celestial claridad.- Mis manos querían coger un puñado de esta natural belleza , escribir un solo verso, esculpirlas a través de la palabra, musicar ese instante, completarlo con sus iluminados misterios, pero los mantos de la noche lo impidieron.- Agarrándome a luz de solitaria estrella me dejé invadir por sensible sombra, no oscuridad, fue alucinante viajar, tenues jadeos escuchaba.

Desnuda Luz parpadea Sombra, quise modelarlas, incluso diluir sus fortalezas otorgándoles musical color, poéticas transparencias, reflejarlas en tela, papel y alma, pero correosos aires no dejan cumplir irresistible necesidad, fue imposible.

Nacen lluvias de Luz, vibrantes Sombras, con serenidad visten sabia Naturaleza, hoy es armoniosa, aparece deslumbrante arcoiris, quiero tocarlas, todo es fascinación, pero sus poderíos lo impiden, ya sin aliento logré visionarlas perdiéndome en su intangible profundidad.

Quise ser orfebre de excitante Luz, otorgar dignidad a vapuleada Sombra que siempre darán belleza a sincero Arte con sus esencias de íntima esperanza para representar la fugacidad de un instante y hacernos partícipes de sus fascinantes juegos de claroscuros, jardín de sentimientos es donde se entrelazan exquisitas luces, misteriosas sombras, no tenebrismo, que encarnarán profundas emociones.

Campos cubiertos de sombreada e inquieta Luz, nubes y dorados relámpagos dan belleza a un paraíso de sentidas palabras, a veces bucólicas, otras, a un festín de líneas de color, emocionante creación artística que invita a beber silencios, a completar los vacíos de inimitable alma, a su primigenia respiración para avanzar en historia y cultura que actual vida olvida. Todo será cosecha de reflexión, tal vez no apacible al sentir humano.


ALGUNAS PREGUNTAS


¿Qué sería de una orquídea y rosal sin baños de Luz que las acaricien y realcen su belleza, o de un campo de vital trigo?

¿Envejecen juntas Sombra y Luz? ¿Se renuevan cada segundo igual que un caudaloso río donde sus  aguas nunca son las mismas arañando sus lechos de piedras y limos? Nada es permanente.

En las losetas del firmamento, ¿quién otorga color, blancura a la Luz, o una oscuridad a pura Sombra?

¿Soñamos con ramajes de Luz y Sombra?

Hubo y hay dioses con Luz y Sombra, son cordón umbilical de religiones que dan poder al Bien y al Mal para infundir temores y miedos al Ser Humano.


Fernando Sánchez García 25-10-2023